¿Peces como alimento o para alimento?

Resumen

El uso de pequeñas especies de peces como alimentos para  animales de cría (incluidos los mismos peces) es importante para la seguridad alimentaria mundial y además es enteramente apropiado si la pesquería de origen está muy bien gestionada y no priva a las comunidades locales de alimentos de buena calidad para los que existe una demanda.

Los informes recientes de los medios de comunicación y de algunos grupos de presión han tergiversado el valor de los peces pequeños y a su vez han ignorado las buenas prácticas de gestión actualmente en vigor en muchas pesquerías y proyectos de mejoras impulsados por la demanda del mercado. Las afirmaciones de que no es correcto alimentar a los peces con los peces de granja, ignoran las cantidades decrecientes de la harina de pescado utilizados en la alimentación, la creciente cantidad de harina de pescado recuperada de los subproductos del procesamiento de pescado que de otra manera serían residuos, la falta de mercados para el consumo humano directo de los pequeños peces, y peces óseos que de otro modo son bien administrados y abundantes, y además eliminan los incentivos para la mejora en la gestión pesquera.

También es importante recordar que la dieta natural de muchas especies de peces de piscifactoría está compuesta predominantemente de otros peces que les proporcionan una nutrición óptima. El uso de fuentes alternativas no marinas de proteína y aceite pueden conducir a factores anti nutricionales que comprometen el crecimiento y la salud de los peces. Hasta la fecha, sólo los ingredientes marinos proporcionan los aceites de larga cadena Omega 3 en los peces de cultivo, los que son importantes para una buena nutrición humana.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta el creciente conocimiento de las interrelaciones dentro de los ecosistemas al fijar las futuras directrices de gestión pesquera para el beneficio de la industria de harina y aceite de pescado y el medio ambiente del que dependen.

Introducción

El uso de los peces pequeños, peces óseos para la reducción a una proteína seca (harina de pescado) y fracciones de aceite, son una industria bien establecida y se basaron históricamente en los stocks de peces para los que había poco o ningún mercado de consumo humano directo. Las poblaciones de estas especies pueden ser enormes. Tal es el caso de la Anchoveta Peruana, siendo su pesquería la más grande en el mundo, de aproximadamente 5 millones de toneladas de captura por año. Esta especie al encontrarse cerca del principio de la cadena alimentaria, se puede agrupar bajo el título de Especies de Nivel Trófico Bajo (LTLS).  La proteína y el aceite que contienen, incluso se puede utilizar en un número de aplicaciones. Actualmente, las más importantes es su uso como ingredientes para alimentos de animales de granja (incluido los mismos peces) y, en el caso del aceite, para los complementos alimenticios de la salud.

Recientemente, se ha expresado preocupación sobre esta industria por varias razones, las que se resumen en:

a) El uso de la especie para la alimentación animal priva a las comunidades locales de una fuente de alimentos nutritivos

b) La pesca priva a los mamíferos marinos, y otros depredadores, de una fuente de alimento de la que sus poblaciones pueden depender. La pesca priva a las especies comerciales más valiosas capturadas para el consumo humano directo como fuente de alimentos, creando un incentivo económico para dejar los a peces pequeños en el agua en vez de capturarlos

c) Las pesquerías mal administradas y ambientalmente insostenibles

d) Los peces de piscifactoría consumen más pescado silvestre que los que se convierten a crecimiento.

Este documento representa los puntos de vista de los miembros de IFFO, la Asociación de Comercio Internacional para la harina de pescado, aceite de pescado y la más amplia industria de ingredientes marinosLos miembros de IFFO representan más del  50% de la producción mundial de harina y aceite de pescado y aprox. el 75% del valor comercializado.

El Argumento Biológico

En el 2012 el Informe Lenfest "Little Fish Big Impact" [1] destacó los puntos de vista de un amplio grupo de científicos de pesquería respecto a la vulnerabilidad de los peces forrajeros, es decir, las pequeñas especies que forman la presa de los peces más grandes y mamíferos marinos. El informe pide enfoques más precautorios para la gestión de stocks, en fin de reconocer la dependencia del ecosistema más amplio en un stock determinado, en lugar de administrar los stocks para mantener una población reproductora y viable de las especies objetivo. Aunque la necesidad de un enfoque eco sistémico es cada vez más reconocido, muchas de las conclusiones de los informes Lenfest se basaron en argumentos económicos que son cuestionables (ver abajo).

El informe SOFIA de FAO del 2014 destacó el problema del llamado "pescado de desecho", especies de bajo valor capturados por las pesquerías de arrastre tropical en el Sudeste de Asia con redes de mallas finas y utilizadas en la harina de pescado. Esta es una situación diferente a la harina de pescado de stocks bien gestionados, y es claramente una práctica insostenible. Los miembros de IFFO están trabajando con socios gubernamentales y una ONG para introducir mejores prácticas en esta región.    

La ciencia de la pesquería es un ámbito en constante evolución y, como en cualquier campo, la opinión científica varía. Sin embargo, existe una amplia aceptación por los miembros de IFFO que todos los stocks deben ser gestionados de forma responsable para asegurar la supervivencia a largo plazo de la industria y los stocks de peces en los que se basa. El stock principal utilizado para la reducción, la Anchoveta Peruana fue reconocida en un estudio del 2008 [2] por la Universidad de Columbia Británica como bien manejada, con una captura permitida que se regula cada año en fin de proteger a los juveniles y en respuesta a los cambios ambientales.

Aproximadamente el 42% de la producción mundial de harina y aceite de pescado proviene de las fábricas que están certificadas con el estándar de Suministro Responsable de IFFO (IFFO RS), un sistema de tercera parte independiente que está acreditado bajo la guía ISO 65 e incluye un requisito para observar el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO NU (1995).

El nivel de precaución aplicado a la gestión de stocks es una cuestión para los reguladores que deben equilibrar la necesidad de un ecosistema saludable con la necesidad de una industria viable, tomando decisiones basadas en los mejores y más actuales conocimientos científicos. Los miembros de IFFO apoyan la gestión responsable de la pesca y no apoyan el uso de pescado proveniente de recursos insostenibles.

La demanda de mercados para materias primas gestionadas responsablemente está impulsando mejoras en la gestión de la pesquería. Los miembros de IFFO creen que las peticiones para eliminar la harina de pescado de los alimentos para el ganado ignoran la disponibilidad de materia prima de fuentes responsables y eliminan los incentivos para la mejora.

El Argumento Social

Muchos países, en particular en el mundo en desarrollo, tienen mala nutrición y la proteína contenida en los peces LTLS capturados localmente es una opción posible. Sin embargo, las comunidades locales tienen preferencias sobre su dieta y por lo general no consumen productos que encuentran desagradables. A pesar de años de comercialización y promoción por parte de activistas del gobierno e independientes, el consumo de la anchoveta en el Perú para el consumo humano sigue siendo muy bajo, alrededor de 2% de la captura, dejando un excedente significativo.

Existe un argumento para el pescado local silvestre capturado en las regiones con nutrición pobre para que este sea dirigido al consumo humano en lugar de su conversión a alimentos para especies cultivadas de alto valor para la exportación a otros mercados. Sin embargo, esto asume que los consumidores locales quieren comer las especies silvestres capturadas y se le niega a la comunidad obtener ingresos de la agricultura que se pueden utilizar para compras discrecionales de alimentos u otros bienes y servicios.

Muchas de las empresas que tienen licencia para producir harina de pescado también crean productos de consumo humano, lo que significa que casi nada previene que el mercado de consumo humano se desarrolle si existe una demanda.  Prueba de ello es la tendencia en los últimos años de utilizar menos pescado entero en la producción de harina de pescado. Las especies que anteriormente se reducían, por ejemplo, el arenque, la caballa y la bacaladilla, cuentan ahora con mercados de consumo humano directo que ofrecen mejores rendimientos para los pescadores y procesadores. Esta reducción se ha compensado con una cantidad cada vez mayor de subproductos y recortes de procesamiento de pescado utilizados en la producción de harina de pescado. Las últimas estimaciones de la FAO [3] citan que el 35% de toda la materia prima ahora (2012) proviene de los subproductos recuperados y es probable que aumente.

Un informe del 2009 de la FAO [4] concluyó que alimentar con harina de pescado y aceite de pescado a los peces y crustáceos de piscifactoría no privó a las comunidades de alimentos, sino que "aumenta el suministro efectivo de pescado para consumo humano de 7-8 millones de toneladas por año" y "detener la pesca industrial conduciría a una pérdida inmediata de pescado para la alimentación". En resumen, "la práctica de utilizar pescado como alimento es viable, es decir, es capaz de sobrevivir como una práctica dentro de las próximas décadas."

Hay poca evidencia que las pesquerías de reducción están privando a las poblaciones locales de pescado fresco para consumo humano directo. Los miembros de IFFO apoyan la recolección de peces de stocks gestionados de forma responsable que son excedentes de la demanda para el consumo humano directo.

La reducción del hambre mundial es una prioridad para los gobiernos, y la piscicultura es reconocida como una fuente potencial importante de proteínas para la población en crecimiento. Hasta la fecha, la harina de pescado y aceite de pescado son los ingredientes de mejor rendimiento en los alimentos para peces, aunque ya están a tasas de inclusión mucho más bajas. La producción de harina de pescado se ha mantenido estable en alrededor de 4,5 millones de toneladas en los últimos años, sin embargo, los volúmenes de alimentos han aumentado con el crecimiento de la acuicultura, lo que exige una reducción en el porcentaje de harina de pescado utilizada. Gran parte del contenido de la proteína ya ha sido sustituido por la soya y otras proteínas de la tierra al nivel en el que nuevas reducciones provocarían un crecimiento de peces o sanción de salud. Las tasas de inclusión típicas para las dietas de salmón de piscifactoría están ahora en torno al 10% de harina de pescado en comparación con el 40%, o más, en el pasado.

Las pequeñas especies de pescados grasos, del tipo utilizado en la harina y aceite de pescado, pueden ser ricos en la importante larga cadena de ácidos grasos Omega 3. Si no existe consumo humano directo de estas especies, la inclusión en la dieta de los peces de cultivo puede transformar estos nutrientes en productos. Por ejemplo, el salmón de cultivo que se encuentra en demanda y se pondrá a disposición de los consumidores. Los miembros de IFFO apoyan la inclusión de nutrientes esenciales como el Omega 3 de cadena larga en la alimentación nacional.

El Argumento Económico

Aunque, en principio, sería un error privar a las poblaciones locales de peces para el consumo humano directo, también existe la consideración de los derechos de los pescadores para comercializar sus capturas como mejor les convenga. Si reciben un mayor beneficio económico vendiendo sus capturas para la reducción en vez del consumo humano directo, y si las políticas buscan influir en la venta de las capturas, los reguladores podrían estar interfiriendo con los mecanismos de mercado y los medios de subsistencia de los pescadores.

Una de las principales referencias argumentando en contra de la utilización de pequeñas especies de peces para la producción de harina de pescado, es el informe de Lenfest, "Little Fish, Big Impact", mencionado anteriormente. Este informe cita que el valor de las pesquerías forrajeras globales es de $ 5,6 mil millones en comparación con el valor de los peces más grandes que los comen en valor de $ 11,3 mil millones, es decir, que es mejor dejar a estos peces en el agua como alimento para los peces más grandes y más valiosos. Desafortunadamente, este argumento es erróneo por varias razones:

a) El precio del pescado forraje en el informe se toma de una base de datos publicados por Sumaila et al (2007). Esta base de datos, en sí, fue compilada de los precios recopilados en el período 1950-2002. Durante gran parte de este periodo, los peces de forraje tuvieron poco o ningún valor y el aceite de pescado fue quemado rutinariamente para combustible. Ahora, con la apertura de mercados para los suplementos de salud y alimentos de animales desde la década de 1990, última década del periodo de base de datos, el valor del aceite de pescado se ha incrementado en 4-5 veces, mientras que  el valor de la proteína de pescado se ha triplicado con un aumento correspondiente en el valor de las capturas.

b) El informe compara el precio de puesto de, por ejemplo, la Anchoveta con el Atún. Esto compara dos diferentes etapas de la cadena alimentaria y subvalora los peces LTLS que, como se dijo, tienen poco valor como pescado entero. Su valor se realiza cuando se reducen a su proteína y aceite constituyente para otras aplicaciones, y una comparación más relevante sería el precio de los productos que consumen los seres humanos, por ejemplo, el salmón de cultivo, en parte alimentado con harina de pescado de anchoveta, frente al Atún.

c) Al cazar a su presa, los depredadores como el Atún gastan una cantidad significativa de energía que, por tanto, no los dispone para el crecimiento. Los peces de piscifactoría, en parte alimentados con harina de pescado, se alimentan sin la necesidad de cazar y convierten mucha más de la energía consumida al crecimiento. Hay muchos reclamos que afirman que los peces cultivados consumen 5 o más veces su peso corporal en peces silvestres a través de su dieta. Esto está ahora completamente desfasado ya que los niveles de harina de pescado en la dieta se han reducido a favor de la soya y otras fuentes de proteínas no marinas. Tomadas todas las especies de peces de cultivo a las que se alimenta, en la actualidad existe un 1 kg de pescado entero por cada 0,3 kg de pescado entero utilizado en la dieta, es decir, los peces de cultivo son productores netos de proteína de pescado.

Aunque algunas especies de peces de cultivo son vegetarianas, por ejemplo, las Carpas, no son ampliamente preferidas. Las especies de mayor valor que son más demandadas por los mercados tienen mejor rendimiento cuando su dieta incluye un pequeño porcentaje de  harina de pescado. La extracción de harina de pescado de estas dietas requiere el uso de fuentes alternativas de proteínas, por lo general vegetal, que provocan un mal crecimiento y puede poner en peligro la salud de los peces, ambas provocando un costo para el agricultor.

Los reguladores tienen la responsabilidad de equilibrar las necesidades económicas de la sociedad y mantener un medio ambiente marino sano. Los miembros de IFFO creen que las decisiones económicas deben basarse en estadísticas exactas y actuales, teniendo en cuenta la demanda del mercado, innovación y las tendencias dentro de la industria.

Próximos pasos

Los miembros de IFFO han demostrado su compromiso con la gestión de la pesca responsable y continuarán trabajando con otras partes interesadas para aplicar las buenas prácticas de gestión. Los programas de mejora y los enlaces con la comunidad científica y las ONG, son una parte clave de los esfuerzos para crear estándares para el futuro.

En relación con esto, IFFO se comunicará con los reguladores y los responsables de las políticas para ayudarles a tomar decisiones informadas basadas en datos actuales, exactos y la buena ciencia.

Acerca de IFFO

IFFO es la asociación sin fines de lucro de las empresas del sector privado que participan en el sector de los ingredientes marinos, principalmente aceite y harina de pescado pero también otros derivados de origen marino. El financiamiento es por suscripción de membrecía. Los servicios a los miembros incluyen informes de mercado, conferencias y eventos, formación y asesoramiento regulatorio.

IFFO se estableció originalmente como la Asociación Internacional de Fabricantes de Harina de Pescado (IAFMM) en 1959 y tiene oficinas en Londres (Reino Unido), Lima (Perú) y Beijing (China).

El estándar de suministro responsable de IFFO se puso en marcha en el 2009, y en la actualidad cuenta con más de 110 sitios certificados para la producción responsable de la harina de pescado, aceite de pescado y otros derivados. El estándar está regido por un grupo de múltiples partes interesadas independientes, incluidas las ONG medioambientales, los acuicultores y las empresas de alimentos.

Más información y recursos están disponibles en el sitio web de IFFO  www.iffo.net  y contactando a IFFO a través de  secretariat@iffo.net

 

 

[1] Little Fish Big Impact, 2012, Pikitch et al, Programa Lenfest Ocean.

[2] Centro de Pesquerías de la Universidad de Columbia Británica, Canadá. Los informes de investigación, 2008 Volumen 16 Número 7.

Una evaluación comparativa de la biodiversidad, la pesca y la acuicultura en las zonas económicas exclusivas de 53 países.

[3] Informe SOFIA 2014.

[4] Wijkström, U. N. 2012. Es la alimentación de los peces con pescados una Práctica Viable, en R.P. Subasinghe, JR Arthur, D. M. Hartley, S.. S. Da Silva. M. Halwart, N. Hishamuna, C. V. Mohan & P Sorgeloos, eds'. La agricultura en las aguas para las Personas y la Alimentación. Actas de la Conferencia Mundial de Acuicultura 2010, Phuket, Tailandia. 22-25 Setiembre 2010. pp33-55. FAO Roma y NACA, Bangkok.